La Política de Voluntariado de la IFRC destaca la importancia tanto de la gestión de voluntarios como del desarrollo del voluntariado, dos procesos interrelacionados que son esenciales para fomentar una base de voluntarios comprometida y efectiva.
- Gestión de Voluntarios se refiere a los procesos estructurados que apoyan a los voluntarios durante todo su recorrido, incluyendo la atracción, el reclutamiento, la capacitación, el compromiso y el reconocimiento. Garantiza que los voluntarios tengan los recursos, habilidades y apoyo necesarios para contribuir de manera significativa y segura.
- Desarrollo del Voluntariado se centra en fortalecer el ecosistema general del voluntariado. Incluye la creación de políticas, fomentar un entorno propicio, innovar nuevas formas de compromiso y garantizar que el voluntariado sea valorado y promovido como una fuerza para el cambio social.
Ambos van de la mano: una gestión eficaz de voluntarios asegura que los voluntarios individuales prosperen en sus roles, mientras que el desarrollo del voluntariado garantiza que las condiciones para el voluntariado en sí mismo permanezcan fuertes, relevantes e impactantes en un mundo cambiante.
El proceso de gestión y desarrollo de voluntarios es un marco integral que incluye:
- Desarrollar y Evaluar la Política de Voluntariado: Establecer pautas claras que describan los roles, responsabilidades y expectativas de los voluntarios. La evaluación regular asegura que estas políticas sigan siendo relevantes y efectivas.
- Atraer: Crear una marca atractiva y una estrategia de mensajes para atraer a potenciales voluntarios. Esto puede incluir la difusión a través de redes sociales, eventos comunitarios y asociaciones para promover la organización y su misión.
- Reclutar: Seleccionar voluntarios cuyas habilidades, valores y metas se alineen con las necesidades de la organización, lo cual típicamente implica entrevistas, revisiones de aplicaciones y a veces verificaciones de antecedentes.
- Capacitar: Proporcionar una orientación estructurada y capacitación específica en habilidades para preparar a los voluntarios de manera efectiva para sus roles y responsabilidades dentro de la organización.
- Desplegar: Asignar a los voluntarios roles que coincidan con sus habilidades y preferencias, asegurando que tengan los recursos y apoyo necesarios para desempeñarse bien.
- Optimizar la Experiencia del Voluntario: Fomentar un ambiente positivo comprometiendo, reconociendo y apoyando a los voluntarios, alentando retroalimentación y mejorando continuamente la experiencia del voluntariado para retención y satisfacción.
Este proceso no solo construye un equipo de voluntarios dedicado sino que también mejora la capacidad de la organización para lograr su misión de manera efectiva.

